Bahrenfelder LutherGarten

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Introducción

El Luther Garten es el huerto comunitario más joven en la parte oriental de Hamburgo, fundado en 2014. La característica principal de esta gran área de huerto de 14,000 m² es que forma parte de la administración de la parroquia protestante de este distrito de Hamburgo. En este contexto, la posibilidad de que la iglesia en Alemania concediera alojamiento a los refugiados se combinó con el objetivo primigenio de reunir a personas de todos los orígenes y religiones que viven en el vecindario. Hay una pequeña casa en el huerto, en la cual las familias de refugiados se alojan durante el período de su permiso de asilo (alrededor de un año y medio). En este momento, solo se aloja una familia inmigrante. Los refugiados son actualmente una pequeña parte de las aproximadamente cincuenta personas que usan el huerto por razones de horticultura, culturales o espirituales. Cuando se incorporan miembros invitados o visitantes espontáneos, alrededor de doscientas personas visitan el huerto. El huerto es administrado por el Consejo de Baluga, formado por miembros de la iglesia pastoral así como residentes que son responsables de administrar el mismo, organizar eventos, solicitar donaciones y atender a los solicitantes de asilo.

“Permanecer abierto, no para tener ideas claras sobre cómo deben ser las cosas, sino para pensar junto con el resto de personas sobre lo que funciona y lo que no. Creo que esto es muy importante para un huerto comunitario como el nuestro. […] Esta apertura hacia los demás es el espíritu de todo el huerto.“
Miembro de la junta

“A día de hoy, el huerto tiene buen equilibrio entre el espacio libre y la infraestructura construida.“
Miembro del huerto (voluntario)

“No sé mucho sobre horticultura [todavía], pero me encanta trabajar y ayudar. [...] Creo que lo especial de todo esto es que surge en la congregación. No nos obligaron a participar en el proyecto, pero nos involucramos a través del área de alojamiento. Estamos muy contentos.“
Refugiado (padre de familia)

Localización-coordenadas

Am Holstenkamp 87/ Regerstieg
Hamburg-Bahrenfeld (distrito del este de Hamburgo)

Descripción del huerto

El huerto está situado en el área exterior de Hamburgo, en una zona mixta de viviendas y edificios empresariales. En el vecindario existen cementerios de otras confesiones (no protestantes), lo que denota un entorno tranquilo e introspectivo. El área estaba limitada a 15 años de arrendamiento por la comunidad de la iglesia Altona. La propuesta para iniciar el huerto provino de un pequeño grupo de la parroquia de Lutero, con la presencia de un pastor que estaba interesado en la jardinería. La disponibilidad real del terreno fue idónea para la implementación de esta idea. En este momento, con casi 14.000 m², el huerto está lejos de ser utilizado en su totalidad. Cada miembro o persona que quiera unirse a la comunidad puede usar parcelas de tierra para su propio interés. El huerto contiene una superficie más grande de tierra destinada a permacultura (incluido un invernadero), varias plantaciones de hortalizas y hierbas, parcelas con flores silvestres y colmenas de abejas. Las áreas de trabajo individuales y las parcelas suelen estar a cargo de responsables. Sin embargo, el uso o cultivo de las parcelas se puede extender a todos los usuarios del huerto o visitantes interesados. Además del uso hortícola, hay lugares para reuniones espirituales, altares y “lugares de paz y reflexión”. También hay un remolque para herramientas y material de cocina. La casa de refugiados se sitúa al lado de los otros edificios, de modo que la familia participa directamente en todas las actividades. Todos los miembros de la junta (“BaLuGa-Rat”) y los usuarios del huerto son voluntarios, excepto el pastor que es el jefe de la junta. Las inversiones de la puesta en pie, que fueron de alrededor de 15.000 € y los costes de funcionamiento anuales para el desarrollo del huerto (3.500 € de alquiler y costes extras, materiales, etc) se financiaron principalmente con donaciones tanto económicas como de materiales (por ejemplo, piedras, máquinas de trabajo, juguetes, estiércol de caballo, etc). Además el huerto ha obtenido varios premios locales ganados por fomentar el concepto de bienestar público.

Detalles de la iniciativa

Desde el principio, el huerto se entendió como un proyecto social que también estaba destinado, aunque no en exclusividad, a incluir a los refugiados de la zona. En Bahrenfeld hay un enorme centro de recepción de refugiados en el que existen varios lugares de alojamiento para ellos. Desafortunadamente, la inclusión permanente de un gran número de refugiados en el huerto no se produce, ya que el rápido reasentamiento de refugiados en otros centros significa que las personas tienen una gran movilidad. Además, muchos de los inmigrantes que visitan el huerto hasta ahora no han mostrado interés a largo plazo en el huerto, lo que es un desafío aún mayor para la junta directiva. Muchos refugiados que viven en el distrito visitan el huerto de forma espontánea después de recibir invitaciones de la congregación, ya que está cerca de un comedor social que ofrece comida y ropa ideado para refugiados y personas en situación de vulnerabilidad. La junta del huerto todavía está tratando de encontrar maneras para incluir a más inmigrantes en el mismo o de motivar a los inmigrantes para que instalen su propio proyecto en el huerto, pero aún no han encontrado una solución efectiva.

Existe cierta cooperación entre la iglesia protestante como arrendataria y el proyecto del huerto. Uno de los pastores es el jefe de la junta y sus colegas en la comunidad de la iglesia tienen tareas de administración y promueven activamente los eventos del huerto y las tareas de trabajo. Los miembros de la junta o los usuarios de huertos también son voluntarios en otras instituciones sociales, como lugares de expedición de alimentos o cursos de idiomas para inmigrantes. Para el cultivo de plantas y otras cuestiones hortícolas, existe la ayuda de hortelanos profesionales que están involucrados en el huerto (por ejemplo, un especialista en permacultura) u otras compañías hortícolas locales. Grupos tales como niños de las guarderías o clubes hortícolas visitan el huerto con regularidad.

Posibilidades/oportunidades

El trabajo voluntario intensivo con un número bajo de refugiados se considera mucho más efectivo e importante que en los centros de refugiados más grandes. La variedad de funciones y las diferentes posibilidades en el huerto (desde la producción de alimentos hasta el ocio) es beneficiosa para todos los usuarios del huerto. Los entrevistados confirman que la mayoría de las personas involucradas en el huerto tenían solo un interés muy limitado en temas de horticultura y poca experiencia a la hora de trabajar estrechamente con otras culturas participantes.

Esto es especialmente visible en las familias de refugiados traumatizadas (la huida de una familia afgana con dos niños pequeños duró más de dos años). El huerto es un lugar donde las personas pueden establecerse y encontrar una nueva vida a través de las actividades del huerto y la inclusión amigable en un grupo de voluntarios. A pesar de esto, no se ofrecen clases formales de idiomas para ellos. Poder aprender el idioma alemán para el uso diario es un proceso muy rápido a través de la interacción diaria entre ellos. Como no hay necesidad de producir alimentos y vegetales de manera efectiva, el trabajo en el huerto no representa un esfuerzo excesivo para ellos.

Amenazas/desafíos

La principal forma de administrar el huerto es a través de la comunicación y la coordinación en las tareas y responsabilidades (por ejemplo, para organizar el día de puertas abiertas mensual). El “concepto de huerto comunitario” sigue siendo el principal impulsor. Por lo tanto, no hay asignación de espacios para huertos individuales a usuarios. Las decisiones estratégicas, los conflictos internos y los problemas administrativos se discuten y deciden en la junta administrativa del huerto (“BaLuGa-Rat”). Con el tiempo, cuando las rutinas y la confianza aumentan, las decisiones sobre distintos trabajos específicos se transfieren a los miembros que no forman parte de la junta (por ejemplo, el manejo de la unidad de permacultura). La organización del proyecto de huerto requiere ciertas habilidades (por ejemplo una buena comunicación, conocimientos previos, capacidad de coordinación, conocimientos económicos) en el nivel superior de gestión (consejo de administración). Para el resto de los usuarios del huerto, las habilidades básicas como la apertura, la amabilidad, la paciencia y la amistad son importantes. Los miembros de la junta tienen claro que ningún proyecto social está libre de conflictos. Pero todos enfatizan en que el trabajo está orientado a la resolución del conflicto dentro de la organización del proyecto.

A pesar de que los refugiados encuentran alojamiento en la iglesia bajo consulta con las autoridades, esto también ha significado un cierto tipo de aislamiento y una falta de inclusión social y empoderamiento para la familia de refugiados. Sin embargo, los voluntarios en el huerto cuidan mucho de esta familia, para que experimenten la inclusión en una sociedad alemana y puedan a su vez aprender el idioma muy rápidamente.

Como no hay horarios fijos cuando los usuarios necesitan estar en el huerto, el grupo y los subgrupos conjuntos (por ejemplo, los apicultores de abejas y pollos) utilizan canales de comunicación como plataformas de chat, correo electrónico y teléfonos o se encuentran entre sí independientemente de la junta. Esto también es importante para cuidar a la familia refugiada residente y mantener contactos sociales con ellos. A día de hoy se puede decir que los fundadores y los miembros de la junta están muy satisfechos con el desarrollo del huerto. La premisa básica de que no deben esperarse metas ambiciosas reduce los grandes desafíos para el huerto. Los entrevistados comentan haber pasado un buen rato y volverían a usar los servicios del huerto.

Consideraciones generales

En el fondo, los creadores del proyecto del huerto recibieron un gran apoyo en las redes sociales y también del grupo local de horticultura para el desarrollo del mismo, y contaron además con la ayuda de un centro de asesoramiento para inmigrantes administrado también por la iglesia, cuya función es proporcionar formación a los voluntarios para tratar cuestiones sociales.

Un beneficio importante de la iniciativa se plasma en la mentalidad abierta de la población local, donde los refugiados son considerados como conciudadanos, por ejemplo en la organización de eventos o fiestas. El huerto es un lugar de posibilidades con mucho espacio para personas con ideas. El huerto está a disposición de los usuarios y visitantes, así como para aquellos que desean crear un espacio de cultivo comunitario. Otras personas pueden limpiar las áreas comunes, hacer fogatas, crear un patio de recreo, construir un horno de barro o un gallinero, cocinar o usar el huerto únicamente como un “lugar de reflexión”. Es un lugar para la relajación y la reflexión, al mismo tiempo que un espacio para aprender y jugar en las clases escolares, los boy scouts y las guarderías así como un lugar para diversos eventos, por ejemplo, para celebraciones de Pascua, servicios religiosos al aire libre, cine de verano y mucho más. Otra preocupación especial del huerto es la promoción y conservación de la diversidad biológica y la producción sostenible de alimentos.

Desde el punto de vista de los entrevistados, los principales factores de éxito de la iniciativa son:
- Un enfoque espiritual del concepto de huerto con un carácter cristiano: aunque los valores cristianos se usan como modelo, el huerto está abierto a todas las culturas y religiones.
- Un liderazgo responsable por parte del pastor y la junta: el desarrollo del huerto muestra un aprendizaje ejemplar utilizando procesos democráticos.
- El sentido de comunidad ha sido importante desde el principio: no existe una planificación previa ni objetivos preestablecidos de productividad o uso del suelo. Todo puede, nada debe.

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